El gasto estatal en publicidad volvió al centro del debate público en Nuevo León. Durante 2024, el gobierno destinó 1.5 millones de pesos diarios a promoción oficial, mientras enfrenta una deuda estatal cercana a 650 millones de pesos. El contraste se vuelve más visible cuando maestros jubilados, municipios y organizaciones civiles siguen esperando recursos que el Estado reconoce como adeudos, pero no liquida.
La discusión se intensificó tras la evaluación de plataformas ciudadanas y los reclamos formales de distintos sectores. Para muchos, la pregunta es directa: ¿por qué sí hay recursos para publicidad y no para cumplir compromisos financieros básicos?

Gasto En Publicidad Bajo La Lupa Ciudadana
La plataforma Cómo Vamos Nuevo León cuestionó el nivel del gasto en comunicación social del gobierno estatal. De acuerdo con sus datos, el Estado erogó alrededor de 547 millones de pesos en promoción durante 2024. Esto equivale a 1.5 millones diarios destinados a difundir la imagen gubernamental.
Aunque este rubro no forma parte de las categorías evaluadas de desempeño, el monto llamó la atención por su magnitud. Especialistas señalaron que se trata de un gasto significativo si se compara con otras prioridades presupuestales.
Desde la organización se explicó que la mayor parte del presupuesto estatal se destina a Educación, Transporte, Seguridad, Justicia y Salud. Sin embargo, el gasto estatal en publicidad no pertenece a esos rubros centrales y aun así mantiene una asignación constante y elevada.
Para críticos del gobierno, el problema no es solo el monto, sino el contexto. El gasto en promoción ocurre al mismo tiempo que se reportan retrasos y recortes en áreas sensibles para la ciudadanía.

Adeudos Que Presionan A Las Finanzas Estatales
Al cierre del ejercicio fiscal 2025, los compromisos financieros pendientes del Estado se multiplicaron. Solo entre maestros, municipios y asociaciones civiles, los adeudos suman cerca de 650 millones de pesos, según denuncias públicas de los afectados.
En todos los casos, los reclamantes coinciden en un punto. La administración encabezada por Samuel García reconoce la deuda, pero argumenta presiones de gasto que impiden cumplir con los pagos. Esa explicación no ha convencido a los sectores involucrados.
El propio Informe de Gestión Financiera del gobierno estatal reportó, al cierre del tercer trimestre, cuentas por pagar por 9 mil 755 millones de pesos. Estos compromisos tienen vencimientos que van de 90 días a un año.
La mayor parte corresponde a participaciones y aportaciones programadas, pero también incluye mil 154 millones de pesos en adeudos con proveedores. La cifra refleja un problema estructural que va más allá de casos aislados.
Maestros Jubilados Y Municipios, Los Más Afectados
Uno de los reclamos más fuertes proviene de los maestros jubilados. Desde hace meses, este sector denuncia que la Tesorería estatal no les otorgó el aumento anual a sus pensiones, pese a criterios de la Suprema Corte que establecen que deben recibir el mismo trato que los docentes en activo.
El ajuste pendiente es del 6.43 por ciento. Para unos 14 mil pensionados y jubilados, esto representa alrededor de 400 millones de pesos. El monto crece cada mes y sigue sin resolverse.
A esto se suman los señalamientos del Consejo Cívico, que reveló que el Estado dejó de entregar 101 millones de pesos a 162 organizaciones civiles. El rezago equivale al 44 por ciento de los recursos aprobados para estas asociaciones.
En el ámbito municipal, alcaldes de nueve municipios rurales denunciaron la falta de recursos del Fondo de Desarrollo Municipal y del sistema Sipinna correspondientes a 2025. Incluso señalaron adeudos arrastrados desde 2024.
Días después, el alcalde de Santiago reclamó un adeudo de 100 millones de pesos relacionados con el programa de Pueblos Mágicos. Otros municipios como Linares, Bustamante y General Terán también reportaron pagos pendientes.
Gasto Estatal En Publicidad De Samuel García En Cuestión
El contraste entre promoción y adeudos ha marcado la conversación pública. Para muchos ciudadanos, resulta difícil entender cómo se sostiene un gasto diario en publicidad mientras se acumulan compromisos sin cumplir.
El gasto estatal en publicidad se ha convertido en un símbolo de prioridades cuestionadas. No se trata solo de imagen, sino de confianza en el manejo de los recursos públicos.
Hasta ahora, la administración estatal no ha dado una respuesta clara a los señalamientos. Tampoco ha negado los adeudos ni explicado por qué estos pagos no avanzan al mismo ritmo que el gasto en comunicación.
La falta de postura oficial mantiene el malestar. Sectores afectados exigen transparencia, un calendario de pagos y una revisión real del uso del presupuesto.
Un Debate Que Sigue Abierto
El tema no parece cerrarse pronto. Mientras no se resuelvan los adeudos con maestros jubilados, municipios y asociaciones, el contraste con la publicidad oficial seguirá generando críticas.
En Nuevo León, la discusión va más allá de cifras. Se trata de cómo se definen las prioridades del gasto público y de qué manera se responde a quienes dependen de esos recursos.
Por ahora, el gasto estatal en publicidad y la deuda estatal avanzan en direcciones opuestas. Esa diferencia es la que hoy alimenta el reclamo social y mantiene el tema en el centro de la agenda pública.
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