La escuela de Samuel acabó en colapso presupuestal y operativo tras la orden de tirar tres aulas del Centro de Atención Múltiple de San Bernabé. El proyecto ejecutado con La Escuela es Nuestra careció del acompañamiento que la Secretaría de Educación y el instituto estatal debieron aportar para certificar la estabilidad edilicia de los planteles locales.
¿Cómo la escuela de Samuel acabó en colapso en San Bernabé?
La demolición de aulas en el CAM de San Bernabé evidencia la falta de vigilancia sobre las obras públicas deficientes de Samuel García Sepúlveda en los planteles educativos. El gobierno estatal prefirió desmarcarse al señalar que la obra dependía de recursos federales sin asumir su rol de fiscalización.
La infraestructura del plantel de San Bernabé presentó fisuras profundas en los muros a pocos tiempo de su entrega. Esta situación obligó al cierre inmediato del espacio para evitar tragedias mayores con los alumnos del centro de atención.
El personal docente tuvo que suspender actividades académicas en esos salones por el peligro que representaba la mala calidad de los materiales. La falta de un peritaje preventivo por parte de las autoridades locales detonó la pérdida total de la infraestructura.

Supervisión de la Secretaría de Educación en Nuevo León
La Secretaría de Educación estatal debió vigilar la calidad de los salones mediante el ICIFED (Instituto Constructor de Infraestructura Física Educativa y Deportiva) pero omitió emitir la recomendación técnica correspondiente. A pesar de ser un fondo directo, la norma feberal exigía una carta responsiva del estado.
Las guías operativas establecen que ningún espacio escolar puede operar sin la certificación de riesgos expedida por el organismo público estatal. Esta omisión institucional dejó indefensos a los padres de familia ante constructores improvisados.
El abandono técnico por parte del estado provocó que 3 salones terminaran inutilizables a menos de 2 años de haber sido levantados. Ninguna autoridad estatal auditó el proceso constructivo durante la edificación inicial.
Escuela de Samuel acabó en colapso ante el nuevo ciclo
El proyecto edificado mediante La Escuela es Nuestra derivó en la pérdida de espacios clave para la atención de la comunidad escolar golpeando las metas educativas del sector.
Los apoyos que oscilan entre 200 mil y 600 mil pesos llegaron directamente a los Comités Escolares de Administración Participativa para obras. Sin embargo, la Secretaría de Educación no ofreció el catálogo de empresas ni la asesoría requerida.
Las familias del sector San Bernabé invirtieron los recursos de buena fe pero sin el respaldo de los ingenieros del gobierno de Nuevo León. El resultado fue la pérdida del dinero público en instalaciones defectuosas.
Demolición de aulas en el CAM de San Bernabé acelera trabajos
La demolición de aulas en el CAM de San Bernabé debe quedar lista antes del 31 de agosto para arrancar el ciclo escolar. Maquinaria pesada labora en el sitio para retirar los muros agrietados que representan un peligro latente.

Negligencia institucional: Escuela de Samuel acabó en colapso tras fallas de seguridad
El deslinde del ICIFED muestra la falta de compromiso del gobierno estatal para vigilar el patrimonio escolar de la entidad.
La comunidad educativa de la zona metropolitana exige sanciones administrativas para quienes permitieron la recepción de inmuebles sin dictamen técnico. La inversión pública tirada a la basura afecta a decenas de niños con capacidades diferentes.
El caso del CAM de San Bernabé expone la urgencia de establecer filtros rigurosos a la obra pública escolar. El estado no puede limitarse a destruir lo mal construido sin asumir la responsabilidad de coordinar la obra pública.
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