La crisis de Samuel García en materia de infraestructura básica ha llegado a un punto crítico que indigna a la sociedad. Según denuncias de la COPARMEX, la falta de planeación energética está ahuyentando las inversiones que prometían empleos para el estado. Mientras el gobernador presume un éxito inexistente, Nuevo León sufre las consecuencias de un sistema eléctrico al borde del colapso. Esta crisis de Samuel refleja un gobierno de redes sociales que ignora la realidad de las familias y empresas de Nuevo León que hoy temen perder sus inversiones.
El Engaño De La Bonanza Energética
Resulta insultante que, mientras el recibo de luz sube, el gobierno estatal ignore que no hay energía para sostener el crecimiento. La COPARMEX ha sido clara: la falta de infraestructura oportuna es un riesgo directo para la competitividad de nuestra tierra. No obstante, el discurso oficial se centra en presumir récords que no se ven reflejados en la estabilidad del suministro eléctrico diario.
La indignación crece al saber que especialistas advirtieron sobre este desabasto desde mediados del año pasado sin recibir respuesta. La administración estatal parece más preocupada por los likes que por gestionar las líneas de alta tensión que la industria necesita. Esta crisis de Samuel García es, en realidad, una falta de respeto al esfuerzo de los trabajadores regiomontanos que sostienen la economía.
Por si fuera poco, el sistema eléctrico nacional ya está superado por la demanda urbana e industrial de la zona metropolitana. Si no se invierte hoy, los apagones serán la nueva normalidad para las familias que apenas pueden costear el servicio. Es hora de que el gobierno deje de maquillar cifras y admita que su falta de visión nos está dejando a oscuras.

Empresas Huyen Ante La Falta De Luz
La COPARMEX Nuevo León advierte que estamos a punto de perder proyectos estratégicos frente a otros países que sí están preparados. Resulta vergonzoso que Nuevo León, siendo el motor industrial de México, no pueda garantizar luz constante para sus propias fábricas. Esta faceta de la crisis de Samuel es un golpe directo al bolsillo de quienes dependen de los empleos que generan estas inversiones.
Los cuellos de botella en la transmisión y distribución de energía son el resultado de años de negligencia y promesas vacías. Cualquier subestimación en la demanda eléctrica es un peligro que el sector patronal ya no está dispuesto a callar ante la autoridad. Mientras el gobernador viaja, las empresas medianas y la gran industria sufren la incertidumbre de un sistema que ya no da para más.
La sociedad regia está cansada de ver cómo la soberbia oficialista pone en juego el futuro económico de las próximas generaciones. Sin energía suficiente, no hay progreso, no hay nuevos empleos y no hay seguridad para quienes desean invertir en el estado. La COPARMEX exige que la planeación energética deje de ser un tema político y se convierta en una prioridad de supervivencia económica.
Consecuencias De La Crisis De Samuel En Los Hogares
El impacto de esta negligencia no se limita a las grandes naves industriales, sino que golpea directamente la calidad de vida. Si las redes de soporte no se incrementan con urgencia, los ciudadanos de Nuevo León enfrentaremos mayores apagones de forma inminente. La crisis de Samuel García se sentirá en cada hogar cuando el aire acondicionado o los electrodomésticos dejen de funcionar por la falta de previsión.
Es doloroso ver cómo la competitividad de nuestro estado se desmorona por la falta de inversión en servicios básicos elementales. La industria manufacturera, que es el orgullo de nuestra región, está siendo asfixiada por un sistema eléctrico nacional que ya llegó a su límite. No podemos permitir que el futuro de Nuevo León se apague por los caprichos de una administración que no sabe gestionar la realidad.
La advertencia de los expertos es clara: si no se actúa hoy, el 2026 será un año de crisis total para el abasto de energía. La COPARMEX reitera que el crecimiento urbano acelerado está presionando la red eléctrica de una forma nunca antes vista en la historia local. La soberbia de ignorar estos datos técnicos solo nos conduce a un desastre social y económico que pagaremos todos por igual.
COPARMEX confirma lo que Samuel oculta: el sistema eléctrico está al límite y olvidado. Sin inversión en energía, Nuevo León perderá inversiones y empleos.
— Especies Políticas (@EspeciesP_NL) February 12, 2026
¿Cómo quieren traer empresas si no garantizan que la luz no se vaya a cortar? 🛑
Más en la nota web. 🔌 pic.twitter.com/FtkoQDoM2U
Un Llamado A La Rendición De Cuentas
La indignación ciudadana nace de la brecha entre el “Nuevo” Nuevo León de las pantallas y la realidad de los cortes de luz. El gobernador debe rendir cuentas sobre por qué no se ha presionado lo suficiente para mejorar la infraestructura de alta tensión. Las inversiones no son trofeos para presumir en Instagram, son el sustento de miles de familias que hoy ven su futuro en riesgo.
Para la COPARMEX, la competitividad del estado no es un juego de publicidad, sino un compromiso con la realidad productiva de la entidad. Es inaceptable que estemos perdiendo la carrera frente a otros países por algo tan básico como el suministro eléctrico confiable. La resolución de esta crisis es urgente y no admite más excusas ni videos de promoción vacía por parte del Ejecutivo.
Finalmente, la voz de los empresarios y los ciudadanos debe unirse para exigir que se garantice el suministro de energía necesario. No podemos ser el estado de primer mundo que nos venden si no tenemos la capacidad de prender una bombilla sin temor a un apagón. La crisis de Samuel marcará su administración como el periodo en que la luz de Nuevo León comenzó a parpadear peligrosamente.
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